lunes, 25 de marzo de 2013

Volviendo a ser cursis

No soy del siglo pasado, no vivo con ancianos, y tampoco soy anticuada, pero si debo reconocer que de un tiempo acá  las personas han cambiado mucho, en general, el amor, no es lo mismo que antes, hoy los compromisos van y vienen, cuanto me ofreces, cuanto yo te doy, que tan voluptuoso es su cuerpo, que tan delgada es, que tan elegante vistes, que cosas me puedes regalar.
Hace un tiempo atras, para conquistar tenias que luchar, el amor era un campo de batalla, luchabas con armas construidas por tus propias manos, por tu propio ingenio, se notaba el esfuerzo, se notaba el amor. Hoy una rosa es insignificante al lado de un un bolso Prada, hoy una carta es insignificante ante una billetera Ralph Laurens, hoy es tan solo verse y ya ser el uno del otro su propiedad, hablo en general, no todos son asi.
Como extraño ver el paso a paso, el demorarse para decir un "si", el maquinar como consquistar, el descubrir la forma perfecta de preguntarle ¿Quieres ser mi novia?, o el simple hecho  de preguntarlo, la ternura del primer aprenton de manos, las miradas que lo dicen todo, los abrazos eternos que traducen un "no te vayas", los besos en la frente que indican un "siempre te protejere", las risas nerviosas, las señale s confusas y el efecto del primer beso, con la persona indicada, ese momento lleno de dudas, de que hacer, que no hacer, ese momento donde depositaras tu amor en sus labios, donde podras jugar con ellos, descargar todo lo que sientes en un beso, besos que se daban por amor y no por deseo carnal, y tan solo me limitare a hablar hasta los besos, que para mi son la maxima expresion de amor.

Todo esto me lo hizo pensar tan solo este pequeño fragmento del libro "Fruta verde" de Enrique Serna, que hoy compartiré con ustedes, espero que también les guste.




Y me despido diciéndoles: "Amen con amor y no con interés". 


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